
Biometano: una oportunidad de desarrollo para las comarcas del norte de León y Palencia
18 de marzo de 2026En Pitma Generación tenemos una convicción clara: la transición energética solo tiene sentido si genera valor real allí donde se implanta, de forma justa y responsable con nuestros pueblos. A menudo, cuando se habla de nuevas infraestructuras en el medio rural, surgen dudas lógicas entre los vecinos. Sin embargo, una planta de biometano es mucho más que una instalación industrial: es un vecino comprometido que transforma un reto histórico en riqueza, empleo y sostenibilidad a largo plazo.
Basándonos en la transparencia y en datos reales de nuestros proyectos, queremos explicar cómo la llegada del biometano beneficia directamente a los municipios, así como desmontar los mitos con realidades técnicas.
El motor económico que se queda en el pueblo: empleo e impuestos
El impacto de una planta de biometano trasciende lo puramente energético para convertirse en un salvavidas contra la despoblación y la fuga de talento joven. En términos de empleo, una instalación tipo desarrollada por Pitma Generación crea un promedio de 50 puestos de trabajo durante su fase de construcción. Una vez en funcionamiento, genera unos 8 empleos directos (operarios, técnicos de mantenimiento) y 20 indirectos (transporte, suministros) durante toda su fase operativa. Todo ello priorizando los recursos, proveedores y la contratación a nivel local.
A esto se suma la inyección económica directa para las arcas municipales. El pago continuado de impuestos como el ICIO, el IAE y el IBICE supone ingresos regulares y sostenidos en el tiempo para los ayuntamientos, lo que se traduce en mejoras reales en infraestructuras y servicios públicos para todos los vecinos de la comarca.
De problema a solución: el gran aliado del ganadero local
Lejos del falso mito de que estas plantas atraen «macrogranjas», la realidad es que nuestras instalaciones se dimensionan exclusivamente para tratar los subproductos agroganaderos que ya existen en el entorno (generalmente en un radio de proximidad de menos de 20 a 40 km). No impulsamos nueva ganadería intensiva, sino que ayudamos a las explotaciones locales a gestionar sus residuos de forma económica y adaptada a las estrictas normativas.
Además, el proceso devuelve al campo un recurso de altísimo valor: el digerido. Un fertilizante orgánico natural y estabilizado que mejora la calidad del suelo y supone un importante ahorro para los agricultores frente al uso de fertilizantes químicos.
Tecnología «de puertas adentro»: máximo respeto por el entorno
Es completamente natural que surjan inquietudes sobre posibles molestias, pero la tecnología actual, probada con éxito en miles de plantas en toda Europa, está diseñada para garantizar una convivencia armónica con el entorno.
- Cero olores: El biometano purificado es inodoro. El tratamiento de los purines se realiza en biodigestores completamente cerrados y las descargas en zonas estancas. Todo el aire del proceso pasa por biofiltros antes de salir al exterior, por lo que los olores son mínimos o inexistentes.
- Tránsito ordenado y planificado: El volumen de camiones es muy limitado (entre 20 y 30 viajes diarios en plantas medianas). Además, se establecen rutas logísticas y horarios específicos para evitar el paso por núcleos urbanos. Hay que recordar que gran parte de ese transporte ya existe para gestionar esos mismos residuos de otras formas menos eficientes.
- Protección de los recursos hídricos: Estas instalaciones no agotan los recursos del pueblo. La humedad necesaria para el proceso proviene mayoritariamente de los propios purines líquidos que se tratan, y el consumo de agua externa se limita a servicios auxiliares muy reducidos.
Un vecino comprometido para los próximos 25 años
La gran diferencia del modelo de Pitma Generación radica en nuestro arraigo territorial. No desarrollamos un proyecto para luego venderlo y abandonar el territorio.
Nuestro enfoque gira en torno a la integración vertical: desarrollamos, construimos y operamos la planta directamente durante toda su vida útil, que supera los 25 años.
Esto significa que la misma empresa que se sienta a dialogar con los vecinos y las administraciones desde el minuto cero, es la que mantendrá el compromiso a largo plazo. Impulsamos un modelo industrial con un retorno social positivo, estableciendo Planes de Desarrollo Local que pueden incluir convenios con ganaderos y la mejora de infraestructuras comunitarias.
El biometano no es una amenaza; es la gran oportunidad para que los territorios rurales conviertan un problema en un motor de vida, liderando la transición energética de España.
🌱 Pitma Generación. Energía renovable con impacto local. Compromiso con el futuro.

